Hace unas semanas recibí una consulta sobre qué oportunidades de inversión veía para este 2026. Y siendo completamente honesto con quienes me leen, debo decir que en ese momento no estaba viendo nada particularmente atractivo. A finales de diciembre hubo un rally interesante en la bolsa local, especialmente impulsado por el sector minero, y ese movimiento me dejó como veedor del mercado. Estaba observando desde la tribuna, analizando qué podía venir para este nuevo año.
Siempre lo digo con humildad: con mentalidad de «krill», consciente de que mis 50 soles en la BVL no mueven el mercado ni un centimo. Por eso prefiero mirar, estudiar y entender qué están haciendo las grandes «whales», porque al final son ellas las que realmente mueven el mercado. Y fue en ese proceso de observación que volví a mirar con atención el ETFPERUD.
Este ETF ya lo había analizado antes. En su momento me gustaba porque estaba más diversificado de lo que está ahora. Al menos estaban otras empresas que actualmente ya no están, tal es el caso de Alicorp.
Sin embargo, en su composición actual veo algo muy claro: una fuerte concentración en empresas mineras, con más del 60% de su peso en este sector. No es casualidad que su desempeño reciente haya estado alineado con la tendencia creciente de los metales. Si los metales suben, las mineras suben. Y si las mineras suben, este ETF naturalmente acompaña ese movimiento.

Fuente: https://eldorado-am.com.pe/fondo-bursatil/2024/09:Elaboración propia.
Si revisas gráficos anteriores notarás que antes tenía una diversificación más equilibrada. Aunque en parte a mantenido el peso el sector minero, pero, hoy, en mi opinión, encaja más en un perfil moderado – agresivo mas que en uno conservador. Un ETF reduce el riesgo específico de elegir una sola acción, porque te da exposición a varias empresas en un solo instrumento. Eso es positivo. Pero no elimina el riesgo sectorial. Si los activos que componen el ETF corrigen, el ETF también corrige. Y si están concentrados en minería, entonces el ETF se mueve al ritmo de los metales.
Por eso lo veo como una alternativa interesante si buscas exposición al sector minero peruano, pero con menos riesgo que apostar todo a una sola empresa. Eso sí, no te estoy diciendo que lo compres. Esto es solo mi opinión. De hecho, cuando lo mencioné a un contacto fue únicamente para que lo revisara y lo analizara bajo su propio criterio.
Si las expectativas de largo plazo para los metales siguen siendo favorables y muchos analistas consideran que el ciclo estructural aún tiene soporte, entonces las correcciones de corto plazo pueden volverse irrelevantes dentro de una visión más amplia. A eso súmale que se espera un crecimiento importante para el Perú, impulsado justamente por el sector minero y el precio de los metales.
Pero aquí viene el punto que me mantiene todavía en modo veedor. Estamos cerca de elecciones. Y el mercado no es indiferente a eso. Dependiendo de cómo evolucionen las encuestas, las propuestas económicas y los posibles ganadores, la bolsa puede reaccionar con volatilidad. Ya lo vimos cuando ganó Castillo: hubo pánico, el mercado cayó con fuerza y la incertidumbre se disparó. En ese momento no invertí. Era todavía más «krill» que ahora y la liquidez no era la misma.
Hoy el escenario es distinto. Tengo más análisis y más criterio, pero sigo en la tribuna, mirando y esperando el momento adecuado. Las empresas en general están más caras que hace algunos años. Eso es innegable. Pero también es cierto que, según varias estimaciones, muchas aún cotizan por debajo de su valor fundamental. Mi percepción de «caro» también tiene algo de memoria: recuerdo cuando estaban más baratas y yo apenas puse monedas contadas. Esa es otra lección del mercado.
Una mirada a los rendimientos del ETFPERUD

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No existe el mejor o peor momento universal para invertir. Existe el momento que encaja con tu estrategia, tu liquidez, tu horizonte y tu tolerancia al riesgo. Invertir no es competir por entrar primero. Es saber cuándo sumarte a la carrera.
Desde mi punto de vista, el ETFPERUD hoy representa una forma relativamente eficiente de obtener exposición al sector minero peruano. Pero ya no es el ETF más diversificado que era antes; ahora es una apuesta más clara al ciclo de los metales. Si los metales continúan su tendencia estructural al alza y el contexto político no genera sobresaltos extremos, puede seguir teniendo recorrido. Pero si el entorno electoral genera incertidumbre o el ciclo de commodities se revierte, la corrección también llegará.
Por ahora, yo sigo observando. Analizando. Esperando. Porque en el mercado, más importante que moverse rápido, es moverse con criterio.